pies calientes

Cómo Mantener los Pies Calientes en invierno

¿Quieres saber cómo man­te­ner los pies calien­tes en invierno y por fin poder dis­fru­tar de esta épo­ca esti­val tan mara­vi­llo­sa?

Son muchas las per­so­nas en todo el mun­do que sufren de pies fríos en los meses más géli­dos del año y esto les impo­si­bi­li­tan lle­var una vida nor­mal como al res­to de la gen­te.

Pero detrás de esta situa­ción tan banal pue­den escon­der­se pro­ble­mas preo­cu­pan­tes.

Es por ello que en este artícu­lo te vamos a con­tar todo acer­ca de este pade­ci­mien­to.

Hablaremos sobre las 10 cau­sas de sufrir pies fríos más comu­nes, el por qué es tan impor­tan­te man­te­ner el calor cor­po­ral, 15 con­se­jos prác­ti­cos para que per­du­ren calien­tes duran­te más tiem­po, ejer­ci­cios sen­ci­llos y efec­ti­vos, así como los alia­dos impres­cin­di­bles para poder dis­fru­tar de la vida a pleno pul­món duran­te los meses de invierno.

Sigue leyen­do si quie­res des­cu­brir los secre­tos mejor guar­da­dos para man­te­ner tus extre­mi­da­des calen­ti­tas.

¡Muchas sor­pre­sas te están espe­ran­do!

Cómo mantener los pies calientes en invierno desde hoy

Si eres una de esas per­so­nas que no con­si­guen calen­tar sus pies ni con agua calien­te, este artícu­lo te va a venir como ani­llo al dedo.

¿Seguro que ya lo has pro­ba­do todo?

Lo últi­mo para mejo­rar la cir­cu­la­ción y calen­tar los pies es este masa­jea­dor de pies eléc­tri­co con pre­so­te­ra­pia. Si no lo has pro­ba­do, ¿a qué estás espe­ran­do?

Puede que hayas expe­ri­men­ta­do mil tru­cos para calen­tar­los y aun así no con­si­gues nada, solo frus­tra­ción y algún que otro inde­sea­ble saba­ñón.

Pues te ase­gu­ra­mos que este artícu­lo te va a encan­tar por­que te vamos a hablar de cómo man­te­ner los pies calien­tes en invierno des­de hoy mis­mo y quié­nes van a ser tus mejo­res ami­gos para com­ba­tir este tiem­po.

A par­tir de aho­ra cam­bia­rá tu vida radi­cal­men­te”.

¿Conoces la pre­so­te­ra­pia?

La pre­so­te­ra­pia acti­va la cir­cu­la­ción san­guí­nea (mejo­ra el flu­jo san­guí­neo) y el sis­te­ma lin­fá­ti­co (eli­mi­na toxi­nas del torren­te cir­cu­la­to­rio), devol­vien­do la ener­gía a tus pies.

Si quie­res saber cómo man­te­ner los pies calien­tes en invierno prue­ba con esta mara­vi­lla de la tec­no­lo­gía:

Y por supues­to siguien­do cada uno de los pasos y con­se­jos que te vamos a indi­car.

Pero antes de con­ti­nuar quie­ro reco­men­dar­te uno de los mejo­res alia­dos para com­ba­tir el frío de los pies en el invierno.

¡Nunca pue­den fal­tar!

Se tra­ta de unos cal­ce­ti­nes tér­mi­cos idea­les para cual­quier tipo de cal­za­do que man­ten­drán tus pies calien­tes, secos y podrán res­pi­rar con total liber­tad:

Sin ellos la vida no es igual.

Lo com­pro­ba­rás en cuan­to los sien­tas en tu piel.

¿Por qué se enfrían antes los pies que el resto del cuerpo?

Antes de des­cu­brir cómo man­te­ner los pies calien­tes en invierno hay que des­ve­lar otras incóg­ni­tas muy impor­tan­tes para enten­der­lo mejor.

Pero mien­tras este cale­fac­tor te ser­vi­rá para ir entran­do en calor poco a poco:

Lo pri­me­ro que hay que ave­ri­guar es por qué se enfrían más los pies con res­pec­to al res­to del cuer­po.

La tem­pe­ra­tu­ra nor­mal del orga­nis­mo osci­la entre 35–37°C”.

Es impor­tan­te man­te­ner la tem­pe­ra­tu­ra esta­ble del orga­nis­mo entre los 35°C y los 37°C.

Por enci­ma o por deba­jo de esta tem­pe­ra­tu­ra, tene­mos un serio pro­ble­ma.

Cuando lle­ga el invierno, la tem­pe­ra­tu­ra cor­po­ral baja pero nues­tros órga­nos vita­les requie­ren una tem­pe­ra­tu­ra cons­tan­te todo el tiem­po, así que par­te del calor de nues­tro cuer­po se trans­fie­re has­ta los órga­nos vita­les para que sigan fun­cio­nan­do correc­ta­men­te.

Por ello las extre­mi­da­des se enfrían más de lo nor­mal.

¿Y cómo se pro­du­ce este meca­nis­mo?

El orga­nis­mo redu­ce el flu­jo san­guí­neo de las extre­mi­da­des del cuer­po como las manos y los pies, por lo que se enfrían rápi­da­men­te.

¿Pero te has dado cuen­ta que a veces tus pies pare­cer estar con­ge­la­dos inclu­so den­tro de casa?

Pues te diré que esto no es nor­mal.

Y como no es nor­mal, es nece­sa­rio corre­gir­lo cuan­to antes.

La mayo­ría de las veces es cues­tión de pre­vi­sión o de ele­gir la indu­men­ta­ria ade­cua­da para hacer fren­te al frío, como una bue­na bata para andar por casa bien calien­te:

Pero a veces es nece­sa­rio acu­dir a un médi­co para infor­mar sobre este pade­ci­mien­to en el caso de que, aun estan­do con la mejor equi­pa­ción e inclu­so con cale­fac­ción, los pies con­ti­núan hela­dos.

En estos casos, pue­de que las cau­sas de tal enfria­mien­to anor­mal ten­gan un ori­gen mucho más com­pli­ca­do y exis­tir una enfer­me­dad escon­di­da que toda­vía no se ha mani­fes­ta­do del todo.

10 causas de sufrir pies fríos

Ahora que ya enten­de­mos cómo fun­cio­na el orga­nis­mo para man­te­ner la tem­pe­ra­tu­ra cons­tan­te de todo el cuer­po, vamos a pasar a ver las 10 cau­sas de sufrir pies fríos más habi­tua­les y de esta mane­ra por fin podre­mos des­cu­brir cómo man­te­ner los pies calien­tes en invierno:

1. Problemas circulatorios

Una mala cir­cu­la­ción san­guí­nea pue­de pro­vo­car una baja­da de la tem­pe­ra­tu­ra cor­po­ral y sobre todo en las extre­mi­da­des como en manos y pies.

La sen­sa­ción de frío sue­le empe­zar por unos lige­ros esca­lo­fríos.

Estos esca­lo­fríos poco a poco van reco­rrien­do todo el cuer­po para ins­ta­lar­se de for­ma cons­tan­te en manos y pies e inclu­so en la espal­da.

La sen­sa­ción de frío tal cual se mani­fies­ta a los pocos segun­dos.

Si con el tiem­po no reac­ti­va­mos la cir­cu­la­ción en esas zonas, sue­le ir a peor.

Si quie­res saber cómo man­te­ner los pies calien­tes en invierno con el masa­jea­dor de pies con pre­so­te­ra­pia solo tie­nes que lle­vár­te­lo a casa.

Es lo últi­mo para man­te­ner los pies a una tem­pe­ra­tu­ra esta­ble y mejo­rar el flu­jo san­guí­neo. ¿Te ape­te­ce pro­bar­lo aho­ra mis­mo?

Por ello, en el caso de pade­cer pro­ble­mas cir­cu­la­to­rios lo ideal es hacer algún tipo de ejer­ci­cio sua­ve como rota­ción de tobi­llos o fle­xión y exten­sión de pies, andar de pun­ti­llas y con los talo­nes.

De esta mane­ra se pro­du­ci­rá una acti­va­ción de la san­gre de retorno y lle­ga­rá más san­gre oxi­ge­na­da a los pies y más aún en los dedos.

Nadar y cami­nar son las acti­vi­da­des más reco­men­da­das por los médi­cos”.

Si te es posi­ble prac­ti­car la nata­ción o salir a pasear esto le ven­drá genial a la cir­cu­la­ción por­que se acti­va­rá con­si­de­ra­ble­men­te el flu­jo san­guí­neo.

Pero si por algu­na razón no hay mane­ra de hacer­lo, unas medias de com­pre­sión como estas te ven­drán genial por el momen­to, sobre todo si pasas mucho tiem­po de pie o sen­ta­da:

O si pre­fie­res que lle­guen has­ta la cin­tu­ra y así te man­tie­nen un poco más calien­te, pue­des selec­cio­nar estas pantys de com­pre­sión, que son las que uti­li­zan enfer­me­ras, doc­to­ras, depen­dien­tas, etc.

Ahora por fin sabrás cómo man­te­ner los pies calien­tes en invierno con unas pantys de com­pre­sión acti­van­do la cir­cu­la­ción:

2. Vida sedentaria

Esta cau­sa tie­ne mucho que ver con la ante­rior, ya que lle­var una vida seden­ta­ria con fal­ta de ejer­ci­cio dia­rio pro­vo­ca a la lar­ga serios pro­ble­mas cir­cu­la­to­rios, que en el caso del invierno deri­van en pies fríos siem­pre.

El ejer­ci­cio ayu­da a acti­var el meta­bo­lis­mo”.

También en aque­llas per­so­nas que pasan dema­sia­do tiem­po de pie o sen­ta­do, sue­len sufrir de pies hela­dos en la esta­ción más fría.

En estos casos se reco­mien­da tener unos peque­ños des­can­sos de 10 minu­tos cada 50 minu­tos de tra­ba­jo para acti­var la cir­cu­la­ción de los pies con ejer­ci­cios como los vis­tos ante­rior­men­te.

Las pro­fe­sio­nes que más acu­sa­do tie­nen esta sin­to­ma­to­lo­gía son los con­duc­to­res, ofi­ci­nis­tas, el per­so­nal sani­ta­rio y depen­dien­tes de comer­cios, y ellos ya han enten­di­do cómo man­te­ner los pies calien­tes en invierno.

Por eso ellos son los que más uti­li­zan las medias de com­pre­sión de este tipo:

3. Alimentación incorrecta

Otra razón muy común por la que mucha gen­te sue­le tener los pies hela­dos en invierno es por­que no lle­van una ali­men­ta­ción ade­cua­da para esta esta­ción del año.

Toma ali­men­tos de tem­po­ra­da”.

Lo ideal es tomar ali­men­tos de tem­po­ra­da en bue­nos gui­sos como los que hacía la abue­la.

Ella sí sabía cómo man­te­ner los pies calien­tes en invierno y todo el cuer­po duran­te horas.

Las ensa­la­das son ricas y muy salu­da­bles, pero es mejor reser­var­las como un acom­pa­ña­mien­to y no como una comi­da prin­ci­pal, e inclu­so para aque­llas per­so­nas que están a die­ta.

Las comi­das de cucha­ra resu­ci­tan a los muer­tos”.

No se tra­ta de hin­char­se a tocino asa­do o mor­ci­lla de Burgos, pero un poqui­to de estos ricos ali­men­tos en un pota­je de alu­bias o en un buen coci­do levan­tan el áni­mo has­ta el de un muer­to.

Las legum­bres, los fru­tos secos, la car­ne y el pes­ca­do, son fuen­tes ricas de vita­mi­nas y mine­ra­les que equi­li­bran al orga­nis­mo en épo­cas frías y son fuen­te de ener­gía sana y salu­da­ble”.

Y que te voy a decir si duran­te el tra­ba­jo al estar para­do vas sin­tien­do como tus pies se con­ge­lan.

En este caso un buen tarro de fru­tos secos varia­dos al lado del orde­na­dor te va a dar la ener­gía que nece­si­tas para calen­tar todo tu cuer­po e inclu­so los pies y las manos:

4. Uso inadecuado de calcetines y calzado

Otra cau­sa muy habi­tual de tener siem­pre los pies fríos es usar inco­rrec­ta­men­te deter­mi­na­dos cal­ce­ti­nes y cal­za­do.

Cada esta­ción del año requie­re una equi­pa­ción con­cre­ta”.

Utilizar cal­ce­ti­nes de fibra no natu­ral o cal­za­do no trans­pi­ra­ble pro­vo­ca varias cosas que impi­den man­te­ner los pies a una tem­pe­ra­tu­ra nor­mal:

  • No abri­gan.
  • Entorpecen la cir­cu­la­ción.
  • Provocan sudo­ra­ción.
  • El pie no trans­pi­ra.

Si te pre­gun­tas cómo man­te­ner los pies calien­tes en invierno de for­ma rápi­da, lo pri­me­ro que debes hacer es com­prar­te unos cal­ce­ti­nes de lana como estos:

Rebajado¡Recomendado!
Calcetines de Lana Merino 3 Pares (Azul Marino, EU 43-47)
394 Opiniones

Pero si eres mujer y te gus­tan más los dise­ños con colo­res más ale­gres pue­des adqui­rir estos que son calen­ti­tos y ade­más chu­lí­si­mos:

¿Qué se con­si­gue con los cal­ce­ti­nes de lana?

Pues con los cal­ce­ti­nes de lana al estar fabri­ca­dos con teji­do natu­ral obtie­nes varios bene­fi­cios para tus pies:

  • Calienta más rápi­do.
  • Se adap­ta mejor.
  • Favorece el flu­jo san­guí­neo.
  • Permite que res­pi­re.

Ahora sí que empe­za­mos a entrar en calor.

Porque ya cono­ces el secre­to de cómo man­te­ner los pies calien­tes en invierno con los cal­ce­ti­nes de lana.

Pero si eres una de esas chi­cas super­frio­le­ras, pue­des optar por unas cal­ce­tas o cal­ce­ti­nes de lana has­ta la rodi­lla. De esta mane­ra, dirás adiós al frío para siem­pre:

¿Y qué cal­za­do es el mejor para com­ba­tir el frío de los pies?

El cal­za­do per­fec­to para man­te­ner los pies calien­tes en invierno debe estar fabri­ca­do con mate­ria­les total­men­te trans­pi­ra­bles, de mane­ra que el pie pue­da res­pi­rar con liber­tad e inclu­so si tien­den a tener una sudo­ra­ción exce­si­va.

La piel o el cue­ro son per­fec­tos para man­te­ner los pies a una tem­pe­ra­tu­ra ideal”.

Y si ade­más de con­tar con un cal­za­do de piel, este lle­va la sue­la con borre­go, el éxi­to está más que ase­gu­ra­do.

Ten a mano un cal­za­do según tu acti­vi­dad”.

Pero es impor­tan­te resal­tar que debe­rás con­tar con un cal­za­do ade­cua­do a la acti­vi­dad que vayas a rea­li­zar.

Por ejem­plo, si vas a la nie­ve, es impor­tan­te hacer­te de unas botas para la nie­ve que sean muy calen­ti­tas por den­tro con forro polar o borre­go, y total­men­te impermea­bles y con sue­la de gran adhe­ren­cia como estas si eres mujer:

Y si eres hom­bre, este mode­lo te encan­ta­rá por­que es uno de los más ven­di­dos este año. Seguro que las usa­rás todo el invierno, aun­que no vayas a la nie­ve. ¡Y es que son una pasa­da!

Pero si en lugar de ir a la nie­ve, optas por salir a prac­ti­car un poco de sen­de­ris­mo, qui­zás sería mejor con­tar con otro tipo de cal­za­do mucho más lige­ro y con otro tipo de serra­je.

Estas botas de mujer de sen­de­ris­mo se encuen­tran den­tro de las mejo­res valo­ra­das por depor­tis­tas que dis­fru­tan pasan­do su tiem­po al aire libre des­cu­brien­do pai­sa­jes úni­cos:

Seguidas por supues­to de su homó­ni­mo para chi­co. La pró­xi­ma vez que vayas de sen­de­ris­mo fíja­te bien en el res­to de com­pa­ñe­ros, verás las dife­ren­cias con este mode­lo top ven­tas para hom­bres:

5. Sexo

El sexo es otro fac­tor que con­di­cio­na el tener o no los pies fríos.

Y es que, por si no lo sabías, las muje­res son más pro­pen­sas a tener los pies fríos que los hom­bres.

Entonces, ¿cómo man­te­ner los pies calien­tes en invierno sien­do una mujer?

Pues alu­ci­na…

Las muje­res pre­sen­tan una tem­pe­ra­tu­ra cor­po­ral lige­ra­men­te supe­rior a la de los hom­bres”.

Aun así, los pies de una mujer se encuen­tran casi 3°C por deba­jo que los pies del hom­bre.

¿A qué es increí­ble? ¿Cómo es esto posi­ble?

¿Cuál es la razón por la que las muje­res son más frio­le­ras que los hom­bres?

Pues exis­ten 2 pará­me­tros que hacen que las muje­res sufran de pies fríos a dife­ren­cia de los hom­bres:

a)Grasa cor­po­ral

Las muje­res cuen­tan con mayor den­si­dad de gra­sa cor­po­ral que los hom­bres. Concretamente pre­sen­tan un 10% más gra­sa que ellos.

¿Pero esto no debe­ría aumen­tar la tem­pe­ra­tu­ra?

En teo­ría la gra­sa pro­te­ge a los órga­nos inter­nos del frío y los man­tie­ne a una tem­pe­ra­tu­ra cons­tan­te, pero impi­de que ese calor interno lle­gue has­ta la piel, con lo cual la sen­sa­ción de frío es mayor.

Para impe­dir enfria­mien­tos inde­sea­dos te dejo aquí una mara­vi­llo­sa man­ta eléc­tri­ca que la podrás poner tan­to en la cama como en el sofá. Ahora sabrás cómo man­te­ner los pies calien­tes en invierno mien­tras ves tu serie favo­ri­ta:

b)Estrógenos

Las hor­mo­nas feme­ni­nas lla­ma­das estró­ge­nos son tam­bién las cau­san­tes de que las muje­res ten­gan los pies más fríos que los hom­bres.

Y es que estas hor­mo­nas tan capri­cho­sas regu­lan los vasos san­guí­neos peri­fé­ri­cos.

Cuando los estró­ge­nos suben, la sen­si­bi­li­dad a la tem­pe­ra­tu­ra baja es mayor”.

Las fluc­tua­cio­nes en la con­cen­tra­ción de estró­ge­nos duran­te el ciclo mens­trual hacen que las muje­res expe­ri­men­ten más sen­sa­ción de frío en los pies en los días que las hor­mo­nas están muy altas.

Es por ello, que segu­ra­men­te hayas nota­do que tie­nes más frío de lo nor­mal cuan­do estás con la mens­trua­ción.

Básicamente lo que está ocu­rrien­do en tu cuer­po es que las hor­mo­nas regu­lan el flu­jo san­guí­neo para que se con­cen­tre en los órga­nos repro­duc­to­res y por tan­to limi­ta la cir­cu­la­ción a las extre­mi­da­des más dis­ta­les.

Por eso los dedos de los pies se que­dan hela­dos sobre todo el pri­mer día de mens­trua­ción.

Para estos días tan temi­dos, te reco­men­da­mos tener siem­pre a mano una bol­sa tér­mi­ca de agua calien­te para poner­la sobre el vien­tre o en los pies. Verás cómo man­te­ner los pies calien­tes en invierno y con la mens­trua­ción ya no es un pro­ble­ma:

Y lo mejor de todo es que te la pue­des lle­var don­de quie­ras por­que no ocu­pa nada de espa­cio y no pesa.

Desde hoy esta­rás más calen­ti­ta que nun­ca.

6. Estrés

Todos sabe­mos que es muy difí­cil com­ba­tir el estrés sobre todo cuan­do ya lle­va ins­ta­la­do más de unos días y no quie­re mar­char­se de nues­tro cuer­po.

Pero hay que inten­tar­lo siem­pre.

Las hor­mo­nas del estrés actúan sobre la cir­cu­la­ción de la san­gre”.

Es impor­tan­te saber que las hor­mo­nas del estrés están ínti­ma­men­te rela­cio­na­das con la cir­cu­la­ción san­guí­neas.

¿Cómo man­te­ner los pies calien­tes en invierno si mis hor­mas de estrés no lo per­mi­ten?

Cuando una per­so­na se estre­sa, las hor­mo­nas del estrés estre­chan el diá­me­tro de los vasos san­guí­neos y limi­tan la lle­ga­da a todos los pun­tos del orga­nis­mo por igual.

En este caso que nos ocu­pa, no lle­ga tan­ta san­gre a los pies y por ende se que­dan fríos como el hie­lo.

Por tan­to, en situa­cio­nes de estrés duran­te una acti­vi­dad, se reco­mien­da hacer una pau­sa o un des­can­so para reequi­li­brar los valo­res hor­mo­na­les has­ta la nor­ma­li­dad.

Respirar pro­fun­da­men­te, rela­jar los hom­bros, pos­tu­ra ade­cua­da, escu­char músi­ca ayu­dan a con­tro­lar el estrés”.

Si el sis­te­ma ner­vio­so se tran­qui­li­za, el flu­jo san­guí­neo vuel­ve a la nor­ma­li­dad y por tan­to los pies se calien­tan rápi­da­men­te.

¿Quieres saber cómo man­te­ner los pies calien­tes en invierno si tie­nes estrés?

Pues la mejor mane­ra de man­te­ner al sis­te­ma ner­vio­so con­ten­to es ofre­cer­le un masa­je a todo el cuer­po y para ello una col­cho­ne­ta de masa­je es lo ideal, ya que la pue­des poner sobre el sue­lo, el sofá o sobre el sillón de tra­ba­jo ya que se adap­ta a la super­fi­cie sobre la que se colo­que.

Así que te reco­mien­do dis­fru­tar de un buen masa­je para que tus pies vuel­van a la nor­ma­li­dad al igual que tu esta­do gene­ral. Alucina con todas las posi­bi­li­da­des de masa­je y ¡mira qué pre­cio!

7. Síndrome de Reynaud

Otra de las cau­sas de tener siem­pre los pies fríos es el sín­dro­me de Reynaud que se da cuan­do las arte­rias de los pies o de las manos reac­cio­nan de for­ma anor­mal ante los cam­bios extre­mos de tem­pe­ra­tu­ra, dan­do lugar a un frío exa­ge­ra­do en el invierno y a un calor horri­ble en los meses de verano.

Esta afec­ción tam­bién sue­le dar­se cuan­do la per­so­na está some­ti­da a un estrés alto.

En estos casos es siem­pre acon­se­ja­ble poner­se en manos de un médi­co vas­cu­lar para tomar las medi­das opor­tu­nas.

Pero verás cómo man­te­ner los pies calien­tes en invierno con el sín­dro­me de Reynaud es posi­ble si lo nive­les de estrés bajan. Para ello, este set de bom­bas de baño con espu­ma en agua calen­ti­ta te ven­drá de lujo:

8. Arterioesclerosis

También pode­mos sufrir de pies fríos en el invierno por un pro­ble­ma de arte­rioes­cle­ro­sis que qui­zás toda­vía no ha dado la cara.

En este caso, el coles­te­rol se ins­ta­la en las arte­rias gene­ran­do un estre­cha­mien­to en las mis­mas y difi­cul­tan­do a la san­gre a lle­gar a todos los pun­tos del orga­nis­mo.

Por ende, se vuel­ven más rígi­das lo que poco a poco van des­en­ca­de­nan­do más y más pro­ble­mas.

Lo pri­me­ro que se mani­fies­ta en un enfria­mien­to anor­mal en las extre­mi­da­des y por tan­to, los pies se tor­nan hela­dos.

Si tu coles­te­rol es ele­va­do, lo pri­me­ro es acu­dir al médi­co de cabe­ce­ra para hacer una ana­lí­ti­ca com­ple­ta y así ir con­tro­lan­do los nive­les de coles­te­rol malo y bueno.

El pro­pio doc­tor ela­bo­ra­rá un plan a seguir para equi­li­brar los nive­les de coles­te­rol.

Si estos nive­les logran esta­bi­li­zar­se, posi­ble­men­te vuel­vas a recu­pe­rar la cali­dez en tus deli­ca­dos pies y des­cu­bri­rás así cómo man­te­ner los pies calien­tes en invierno de una vez por todas.

9. Diabetes

Un des­equi­li­brio en los nive­les de azú­car en san­gre tam­bién pue­de pro­vo­car enfria­mien­to en los pies.

La dia­be­tes se encuen­tra entre las cau­sas más habi­tua­les de tener los pies fríos”.

Además pue­de pro­vo­car entu­me­ci­mien­to y hor­mi­gueo, y una sen­sa­ción dolo­ro­sa al tac­to al sen­tir­los prác­ti­ca­men­te hela­dos todo el tiem­po.

Esto es por­que nos ner­vios están daña­dos.

Siempre reco­men­da­mos acu­dir al médi­co de cabe­ce­ra para lle­var un con­trol rigu­ro­so sobre los nive­les de glu­co­sa en san­gre y seguir una die­ta con­tro­la­da para equi­li­brar los nive­les has­ta esta­dos nor­ma­les.

Si quie­res pre­ve­nir antes que curar, pue­des tener en casa un kit para medir la glu­co­sa en san­gre como este que te ayu­da­rá a con­tro­lar por ti mis­ma los nive­les de azú­car en san­gre. Es tan sen­ci­llo como hacer­te la prue­ba por las maña­nas en ayu­nas. Verás qué fácil es y cuán­to te pue­de ayu­dar a ti y a tu fami­lia:

10. Anemia

Otra de las cau­sas de sufrir pies fríos duran­te el invierno es la pre­sen­cia de anemia.

La anemia es una baja con­cen­tra­ción de gló­bu­los rojos en san­gre”.

Uno de los sín­to­mas más evi­den­tes de una per­so­na con anemia, es que los pies no entran en calor por nada en el mun­do.

¿Has oído la fra­se “pare­ce que no tie­nes san­gre”?

Pues eso mis­mo es lo que ocu­rre.

No lle­ga san­gre sufi­cien­te, es decir, sufi­cien­tes gló­bu­los rojos car­ga­dos de hie­rro y oxí­geno, a los capi­la­res de las extre­mi­da­des y por ello la tem­pe­ra­tu­ra de los pies des­cien­de en pica­do.

Lo peor de todo es que esta afec­ción se pue­de dar inclu­so en per­so­nas sanas.

Hay que tener espe­cial aten­ción en muje­res y en muje­res jóve­nes, ya que con las die­tas y con la mens­trua­ción, los nive­les de hema­tíes se alte­ran mucho.

Para poder con­tro­lar la anemia, a veces con un sim­ple suple­men­to die­té­ti­co rico en hie­rro, se recu­pe­ran los nive­les en unas sema­nas y los pies por fin vuel­ven a ser lo que eran.

Así que si sufres de pies fríos por anemia, este suple­men­to de hie­rro y vita­mi­nas te irá feno­me­nal y esta­rás sana como un roble en unos pocos días:

15 consejos para mantener los pies calientes en invierno

Nuestros pies son los pri­me­ros en avi­sar­nos que el invierno se acer­ca y por ello vamos a ver unos cuan­tos con­se­jos para man­te­ner los pies calien­tes en invierno y así dis­cer­nir cómo man­te­ner los pies calien­tes en invierno.

Ahora tam­bién vere­mos cuá­les son nues­tros mejo­res alia­dos para com­ba­tir el frío”.

Es impor­tan­te recor­dar que estos con­se­jos están indi­ca­dos para per­so­nas sanas, es decir, que no pade­cen una enfer­me­dad o se están recu­pe­ran­do de un post­ope­ra­to­rio serio.

En el caso de que sea así, es reco­men­da­ble con­sul­tar al médi­co antes de pro­ce­der a uti­li­zar cual­quie­ra de estos con­se­jos.

En el caso de no pade­cer nin­gu­na enfer­me­dad que pro­vo­que un enfria­mien­to en exce­so de los pies, se pue­de lle­var a la prác­ti­ca estos sen­ci­llos con­se­jos.

Empecemos a ver­los y así des­cu­bri­re­mos cómo man­te­ner los pies calien­tes en invierno:

1. Protege tu cuerpo

Lo pri­me­ro es antes”.

Es impor­tan­tí­si­mo abri­gar­se ade­cua­da­men­te a la épo­ca en la que nos encon­tra­mos.

Una bue­na cami­se­ta inte­rior pue­de ayu­dar­nos a man­te­ner la tem­pe­ra­tu­ra cor­po­ral ópti­ma y por tan­to la cir­cu­la­ción de la san­gre lle­ga­rá a todos los pun­tos correc­ta­men­te inclu­so has­ta los dedos de los pies.

Si el cuer­po está frío, no dudes que los pies tam­bién lo esta­rán”.

Así que ve hacién­do­te de la mejor cami­se­ta inte­rior tér­mi­ca de man­ga lar­ga para pasar un invierno fan­tás­ti­co:

2. Viste tus pies como se merecen

Usa cal­ce­ti­nes de lana siem­pre”.

Ya que están fabri­ca­dos con teji­do natu­ral que faci­li­ta la trans­pi­ra­ción y son absor­ben­tes como este mode­lo:

Si eres de esas per­so­nas a la que le sudan los pies has­ta en invierno, ten siem­pre a mano un par de repues­to para cam­biar­los si notas que el sudor se enfría.

Así evi­ta­rás res­fria­dos inde­sea­bles.

Los cal­ce­ti­nes de algo­dón no son ade­cua­dos para el invierno”.

Mucha gen­te pien­sa que lo ideal son los cal­ce­ti­nes de algo­dón para man­te­ner los pies calien­tes.

Error!

La lana man­tie­ne calien­te al pie mucho mejor que el algo­dón ya que este últi­mo absor­be la hume­dad y man­tie­ne los pies húme­dos y fríos en invierno, mien­tras que en verano los cal­ce­ti­nes de algo­dón son los más reco­men­da­dos.

3. Evita ropa ajustada

La ropa que aprie­ta y deja mar­ca impi­de la correc­ta cir­cu­la­ción san­guí­nea, y ade­más favo­re­ce que los pies se enfríen de más.

Evita pues cual­quier tipo de ropa ajus­ta­da sobre todo a la altu­ra del tobi­llo, rodi­lla o cin­tu­ra.

Este con­se­jo es cla­ve si quie­res saber cómo man­te­ner los pies calien­tes en invierno

Las pren­das ajus­ta­das com­pri­men e impi­de el flu­jo nor­mal de la cir­cu­la­ción de la san­gre.

Una cosa es que la ropa se que­de ceñi­da para aumen­tar la tem­pe­ra­tu­ra cor­po­ral y otra muy dife­ren­te es que deje mar­ca.

4. Elige el calzado adecuado

Lleva siem­pre unos zapa­tos, botas o boti­nes que te pro­te­jan bien el pie, pero siem­pre que estén fabri­ca­dos con piel.

Lleva siem­pre un cal­za­do bueno de ver­dad”.

Evita siem­pre que pue­das el uso de cal­za­do sin­té­ti­co o hecho de plás­ti­co que solo sir­ven para que tus pies suden al rato, se mojen con el sudor y apa­rez­can los tan temi­dos hon­gos en la plan­ta o en las uñas.

Usa siem­pre un cal­za­do cómo­do ya que si el pie está com­pri­mi­do la san­gre no cir­cu­la­rá correc­ta­men­te por sus venas, se per­de­rá calor y por tan­to se pro­du­ci­rá un enfria­mien­to.

Piensa bien qué cal­za­do ele­gir en fun­ción de lo que vayas a hacer ese día en con­cre­to.

Ya que no es lo mis­mo el cal­za­do para estar en la ofi­ci­na, para hacer las tareas domés­ti­cas, para salir a correr o para esquiar en la nie­ve.

De lo con­tra­rio el res­fria­do te esta­rá espe­ran­do a la vuel­ta de la esqui­na.

Antes de nada quie­ro dejar­te un cal­za­do estu­pen­do para todo el año.

Si quie­res mejo­rar la cir­cu­la­ción mien­tras haces las cosas de la casa, estas san­da­lias que ade­más te darán un masa­je per­fec­to para tus pies. Notarás los efec­tos el pri­mer día que las uses y tus pies nun­ca más se enfria­rán, y por supues­to no te olvi­des de poner­te los cal­ce­ti­nes de lana si es invierno:

Pero de cual­quier mane­ra, al lle­gar a casa en los meses de invierno siem­pre te esta­rán espe­ran­do estas zapa­ti­llas calen­ti­tas que serán per­fec­tas para que tus pies entren en calor rápi­da­men­te:

Y si tu pare­ja no tie­ne ¿a qué estas espe­ran­do para rega­lar­le unas? Es un amor y se lo mere­ce todo:

5. Aíslate del mundo con unas plantillas

Siempre que tu cal­za­do lo per­mi­ta usa plan­ti­llas forra­das con borre­go, ya que ade­más de man­te­ner­te los pies calien­tes en invierno te darán una sen­sa­ción con­for­ta­ble y te ais­la­rán del frío que ema­na del sue­lo.

¿A qué aho­ra sí sabes cómo man­te­ner los pies calien­tes en invierno?

Estas se ven­den como ros­qui­llas:

6. Airea el calzado

Otro con­se­jo para man­te­ner tus pies calien­tes en verano es ven­ti­lar el cal­za­do des­pués de usar­lo.

Puedes dejar­lo cer­ca de una fuen­te de calor como una estu­fa, el radia­dor o chi­me­nea, pero ojo con acer­car­lo dema­sia­do no vaya a ser peor el reme­dio que la enfer­me­dad.

Este radia­dor tér­mi­co es uno de los más ven­di­dos y te ven­drá genial para secar tu cal­za­do y calen­tar los pies:

Aprovecha para dejar tus pies al aire unos minu­tos para que tam­bién res­pi­ren, pues­to que han lle­va­do un día con mucho ago­bio.

Después ya pue­des poner­le sus cal­ce­ti­nes de lana y sus bue­nas zapa­ti­llas de invierno.

7. Date duchas alternas calor/frío

Otra alter­na­ti­va a cómo man­te­ner los pies calien­tes en invierno son las ya cono­ci­das duchas alter­nas calor/frío para pier­nas.

Es muy fácil.

Consiste en alter­nar varios minu­tos duchas de agua calien­te con unos 15 segun­dos de duchas de agua fría.

Para que te sea más cómo­do te voy a con­tar un tru­co.

Siéntate en el bor­de de la bañe­ra (o en un tabu­re­te si tie­nes pla­to de ducha) y con la ayu­da de la alca­cho­fa de ducha empie­za a echar agua calien­te en sen­ti­do ascen­den­te des­de los dedos de los pies has­ta la rodi­lla y repi­te esta ope­ra­ción duran­te 2 o 3 minu­tos.

A con­ti­nua­ción cam­bia a agua fría (quí­ta­le solo el helor de agua, para que sal­ga natu­ral pero fría, por­que de lo con­tra­rio podrías res­friar­te) y repi­te el pro­ce­so des­de los dedos de los pies has­ta la rodi­lla.

Es el mejor entre­na­mien­to para los vasos san­guí­neos”.

Si lo haces todos los días las pare­des de los vasos san­guí­neos se hará fuer­tes, es como lle­var­los al gim­na­sio ter­mal.

Recuerda hacer­lo 3 veces segui­das, des­de los dedos de los pies has­ta la rodi­lla.

Es decir, varios minu­tos de agua calien­te y 15 segun­dos fría, por tres veces.

Este con­tras­te de tem­pe­ra­tu­ra en el agua hará que la cir­cu­la­ción se acti­ve rápi­da­men­te.

Si no quie­res andar con­tan­do minu­tos ni segun­dos te reco­mien­do usar una alca­cho­fa de ducha con dis­tin­tos tipos de masa­je como esta:

¿Y cómo se hace?

Es muy sen­ci­llo.

Selecciona el pri­mer cho­rro y haz la ducha de agua calor/frío 3 veces y cam­bias al siguien­te cho­rro y lo haces 3 veces. Así suce­si­va­men­te has­ta pro­bar todos los cho­rros.

De esta mane­ra ade­más de no tener que estar pen­dien­te del reloj, te per­mi­te masa­jear la zona con dis­tin­tas pre­sio­nes lo que pro­vo­ca­rá un aumen­to de tem­pe­ra­tu­ra mayor.

A con­ti­nua­ción séca­los muy bien y aplí­ca­les esta cre­ma para pies con un lige­ro masa­je has­ta que pene­tre total­men­te. Esto los man­ten­drá hidra­ta­dos al mis­mo tiem­po que mejo­ra­rá su cir­cu­la­ción san­guí­nea:

Y por últi­mo y como bro­che de oro, abri­ga a tus nue­vos pies con estos cal­ce­ti­nes de lana pre­via­men­te calen­ta­dos en la estu­fa o en el radia­dor y di adiós por fin a los pies fríos:

8. Relájate con hidroterapia nocturna

¿Pero cómo man­te­ner los pies calien­tes en invierno por la noche?

Si eres de esas per­so­nas que no con­si­guen con­ci­liar el sue­ño por tener los pies exce­si­va­men­te con­ge­la­dos a pun­to de rom­per­se, tu opción más segu­ra es la hidro­te­ra­pia noc­tur­na con masa­je.

Es una alter­na­ti­va a las duchas calor/frío pero esta vez solo con agua calien­te y con el masa­je que ofre­ce el apa­ra­to de hidro­ma­sa­je de pies:

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Es lo más cómo­do de usar.

Metes los pies en un baño de agua calen­ti­ta con unas goti­tas del acei­te esen­cial que más te gus­te y a dis­fru­tar de los múl­ti­ples masa­jes que ofre­ce el hidro­ma­sa­je de pies con sus bur­bu­jas, cho­rros y rodi­llos.

Es como ir a un spa.

Si no tie­nes acei­tes esen­cia­les para tu baño de pies de dejo estos que son mara­vi­llo­sos, cuan­do los prue­bes no podrás pasar de ellos nun­ca más:

Y ade­más, es un rega­lo estu­pen­do para Navidades, para un cum­plea­ños o inclu­so para el día de San Valentín.

¡Ya verás que mon­tón de usos les pue­des dar!

9. Masajea tus pies

Pero si no te es posi­ble hacer­te una ducha o un baño de pies, y quie­ras algo más seco y rápi­do, tie­nes una opción estu­pen­da.

El masa­je de pies es infa­li­ble.

Masajear los pies ayu­da a acti­var la cir­cu­la­ción y a man­te­ner los pies calien­tes”.

Lo mejor es que pue­des hacer­lo manual­men­te, con un rodi­llo de pies o con un masa­jea­dor eléc­tri­co.

¿Pero cómo man­te­ner los pies calien­tes en invierno hacien­do solo hacien­do un masa­je?

Si haces el masa­je con tus manos, recuer­da acti­var muy bien las plan­tas y los dedos con movi­mien­tos cir­cu­la­res ascen­den­tes has­ta los dedos.

Es decir, el masa­je manual de pies irá siem­pre diri­gi­do hacia los dedos para lle­var has­ta allí la san­gre.

Pero si no te quie­res prin­gar las manos con cre­ma o te ape­te­ce rela­jar­te más, pue­des hacer el masa­je con este rodi­llo de masa­je para pies, ya que esti­mu­la la plan­ta de los pies de mane­ra uni­for­me y los dos al mis­mo tiem­po, con lo cual el tiem­po se acor­ta y ten­drás los pies calien­tes mucho antes que si te haces tú mis­ma el masa­je:

Pero si quie­res lo más de lo más y dis­fru­tar de un masa­je como dios man­da, lo suyo es com­prar un masa­jea­dor de pies eléc­tri­co con com­pre­sión de aire que te acti­va­rá la cir­cu­la­ción y te hará dre­na­je lin­fá­ti­co como si estu­vie­ras en manos del mejor masa­jis­ta del mun­do.

Los pies se calien­tan en el acto y la cir­cu­la­ción se pone a mil por hora. Prueba aho­ra tu masa­jea­dor eléc­tri­co con com­pre­sión y di adiós a los pies fríos:

10. Muévete

Quien mue­ve las pier­nas, mue­ve el cora­zón”.

Dale vidi­lla a tu cora­zón para que bom­bee como un loco y pue­da lle­gar la san­gre has­ta los pies.

Ahora que sabes cómo man­te­ner los pies calien­tes en invierno con ejer­ci­cio, ¿cuál es el más efec­ti­vo?

Al rea­li­zar a dia­rio una acti­vi­dad físi­ca, por poco que sea como andar, nadar o subir las esca­le­ras, ayu­da­rá a mejo­rar la cir­cu­la­ción de la san­gre y evi­ta­rá que el calor se pier­da y se aca­ben enfrian­do tus pies.

Pero si por tu tra­ba­jo no tie­nes mucho tiem­po para ir al gym hay opcio­nes estu­pen­das para hacer ejer­ci­cio de una for­ma sen­ci­lla y a un cos­te de risa.

Los peda­les está­ti­cos son lo más en depor­te case­ro.

Es per­fec­to hacer ejer­ci­cio con ellos sin dar­te cuen­ta de que lo estás hacien­do.

Es lo mis­mo que una bici­cle­ta está­ti­ca pero en mini”.

Puedes peda­lear mien­tras ves la tele, lees el perió­di­co e inclu­so mien­tras miras tus men­sa­jes en el orde­na­dor.

Como ocu­pa muy poco espa­cio pue­des meter­los deba­jo de la mesa de escri­to­rio mien­tras tra­ba­jas.

¡Son todo ven­ta­jas!

Este mode­lo de peda­les está­ti­cos es uno de los más ven­di­dos este año, e inclu­so es apto para per­so­nas mayo­res o aque­llas que aca­ban de pasar por un post­ope­ra­to­rio, y lo mejor es que acti­va­rá la cir­cu­la­ción y tus pies se calen­ta­rán en el acto:

Olvídate de con­tar pasos.

El pro­pio apa­ra­to lle­va incor­po­ra­do una pan­ta­lla LCD que te infor­ma­rá del tiem­po de tra­ba­jo rea­li­za­do, de los pasos, calo­rías, revo­lu­cio­nes por minu­tos… tú solo ten­drás que con­cen­trar­te en dis­fru­tar de lo que estés hacien­do mien­tras peda­leas sin esfuer­zo.

Y lo mejor de todo es que tam­bién podrás hacer con él ejer­ci­cios de bra­zos.

¿A qué es una pasa­da?

Pues te dejo tam­bién este mode­lo por si te ape­te­ce hacer un rega­lo chu­lo:

11. Bebe agua como si no hubiera un mañana

¿Sabes cómo man­te­ner los pies calien­tes en invierno de una for­ma natu­ral?

Bebiendo 2 litros de agua al día.

Puede que parez­ca una con­tra­dic­ción ya que cuan­do toma­mos agua en el invierno pare­ce que nos da más frío inclu­so.

Pero esos esca­lo­fríos son como peque­ñas sacu­di­das que el cuer­po rea­li­za para equi­li­bras aque­llos pun­tos más vul­ne­ra­bles.

La des­hi­dra­ta­ción favo­re­ce la pér­di­da de calor en el orga­nis­mo”.

Si algu­na vez has sufri­do des­hi­dra­ta­ción, habrás com­pro­ba­do que entre sus sín­to­mas el más cla­ro ade­más de la sed extre­ma es que la piel se vuel­ve seca y fría y las extre­mi­da­des se que­dan como hela­das.

Pero sí está más que demos­tra­do que toman­do dos litros de agua natu­ral o en for­ma de infu­sio­nes la tem­pe­ra­tu­ra cor­po­ral se esta­bi­li­za y el frío de los pies des­apa­re­ce.

Sobre todo si la inges­ta de líqui­dos es regu­lar y cons­tan­tes.

Pruébalo y verás cómo sí es posi­ble.

Por eso te reco­men­da­mos tener siem­pre a mano una bote­lla tér­mi­ca de ace­ro inoxi­da­ble para dis­po­ner de agua cons­tan­te­men­te o para man­te­ner calen­ti­ta tu infu­sión pre­fe­ri­da, verás cómo man­te­ner los pies calien­tes en invierno es posi­ble:

Además es per­fec­ta por­que está libre de plás­ti­co y es bue­na para ti y para el medio ambien­te.

Cuida el pla­ne­ta mien­tras de cui­das.

12. Aliméntate con cabeza

Otra for­ma de apren­der a cómo man­te­ner los pies calien­tes en invierno vie­ne por lle­var una ali­men­ta­ción sana, equi­li­bra­da y ade­cua­da, adap­ta­da a la épo­ca del año en la que esta­mos.

Está muy bien las ensa­la­das y hay que comer­las tam­bién en invierno, pero no como pla­to fuer­te.

Es el momen­to de meter­le ener­gía al cuer­po si quie­res que tus pies se calien­ten.

Y de paso tam­bién se calen­ta­rá tu alma, ya verás.

Pásate a la comi­da de cucha­ra”.

Los pota­jes, gui­sos, coci­dos… son una fuen­te inago­ta­ble de ener­gía gra­cias a las legum­bres y algún que otro ingre­dien­te estre­lla que te darán vidi­lla para todo el día y par­te de la noche.

13. Vigila tu nivel de vitaminas y minerales

Muchas per­so­nas que pade­cen de pies fríos sue­le ser por ausen­cia de algu­nas vita­mi­nas y mine­ra­les esen­cia­les en su die­ta.

La fal­ta de vita­mi­nas (C, E y K) y mine­ra­les (cal­cio y mag­ne­sio) pro­vo­can enfria­mien­to en pies”.

Para evi­tar esto, reco­men­da­mos tomar ali­men­tos ricos en estas sus­tan­cias como por ejem­plo cítri­cos, fru­tos secos, legum­bres, ajo, rába­nos y ade­re­za tus pla­tos con espe­cias como la cane­la, pimien­ta, caye­na, curry, cúr­cu­ma y jen­gi­bre, que ade­más favo­re­cen la cir­cu­la­ción san­guí­nea.

Pero si te quie­res curar en salud pue­des com­ple­men­tar tu die­ta con un suple­men­to ali­men­ti­cio com­ple­to rico en vita­mi­nas y mine­ra­les, y así te ase­gu­ras que tie­nes todo el apor­te que tu cuer­po nece­si­ta. Notarás los cam­bios en tu orga­nis­mo y por su pues­to en los pies en solo unos días:

14. Evita el café y el tabaco

Si quie­res saber cómo man­te­ner los pies calien­tes en invierno evi­ta en la medi­da de lo posi­ble el taba­co y el café, ya que la nico­ti­na del taba­co y la cafeí­na con­te­ni­da en el café com­pri­men los vasos san­guí­neos difi­cul­tan­do la cir­cu­la­ción de la san­gre.

Puedes sus­ti­tuir­los por un cho­co­la­te a la taza bio bien calen­ti­to:

Eso que segu­ro que te pon­drá las pilas en un san­tia­mén y tus pies entra­rán en calor en el acto.

Y si lo acom­pa­ñas con unas deli­cio­sas galle­tas eco­ló­gi­cas sin colo­ran­tes ni con­ser­van­tes, tu vida cam­bia­rá por com­ple­to… feli­ci­dad en esta­do puro. El mejor sus­ti­to del taba­co, sin lugar a dudas:

Pero una taza de café tam­po­co hace daño”.

El pro­ble­ma vie­ne con el exce­so de café.

Ya que, si tomas dema­sia­do o de baja cali­dad, se pro­du­ce una vaso­cons­tric­ción de los capi­la­res de las extre­mi­da­des y por tan­to el frío se alo­ja en los pies para no irse.

Así que, si deseas como a nada en el mun­do tomar­te un café riquí­si­mo y eco­ló­gi­co, reser­va una bue­na taza para la hora del día que más te ape­tez­ca:

15. Fuera estrés

Ya ten­drás tiem­po para estre­sar­te maña­na pero hoy no es el día apro­pia­do para ello.

Deja atrás tus preo­cu­pa­cio­nes y entien­de cómo man­te­ner los pies calien­tes en invierno.

Ya sabes que las hor­mo­nas que con­tro­lan los esta­dos de estrés son vaso­cons­tric­to­ras e impi­den la correc­ta cir­cu­la­ción san­guí­nea en las zonas peri­fé­ri­cas como lo son los pies.

Así que sién­ta­te en este sillón relax mien­tras escu­chas tu músi­ca favo­ri­ta y que se espe­re el mun­do has­ta que ter­mi­nes de tu momen­to:

Di adiós de una vez a tu estrés y a los pies fríos con este sillón relax y dis­fru­ta de tu mere­ci­do masa­je. Por fin has enten­di­do cómo man­te­ner los pies calien­tes en invierno:

Conclusión

Ahora ya sabes cómo man­te­ner los pies calien­tes en invierno con esta guía com­ple­ta.

Has sufri­do muchos años, pero por fin tie­nes en tus manos (o en tus pies) todos los secre­tos para que el calor no se vaya de paseo por su cuen­ta.

Y como has podi­do com­pro­bar con unos sen­ci­llos con­se­jos y algún que otro alia­dos, pue­des com­ba­tir los emba­tes del mal tiem­po.

Eso sí, si pade­ces una de las enfer­me­da­des antes men­cio­na­das que pro­vo­can helor en los pies, debes con­sul­tar a tu médi­co de cabe­ce­ra.

En resu­men, si cui­das tu ali­men­ta­ción y te hidra­tas, usas la ropa de abri­go ade­cua­da sin impe­dir la cir­cu­la­ción san­guí­nea, haces ejer­ci­cio a dia­rio y le das algún que otro capri­chi­llo a tus pies como un buen baño, cre­mi­tas y los abri­gas con sus bue­nos cal­ce­ti­nes y con el mejor cal­za­do posi­ble, con­se­gui­rás tu obje­ti­vo al ins­tan­te.

Y des­pués por supues­to, evi­tar el estrés y las sus­tan­cias con cafeí­na y nico­ti­na, que difi­cul­tan la cir­cu­la­ción de la san­gre y son ori­gen de tener los pies hela­dos.

Así que si alguien toda­vía no sabe cómo man­te­ner los pies calien­tes en invierno con esta mara­vi­llo­sa bañe­ra hidro­ma­sa­je con jacuz­zi segu­ro que los pon­drá a pun­to en un segun­do sobre todo si la com­pa­ñía es bue­na:

 

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