Gatitos pequeños: la guía definitiva para su cuidado en 2021

Si has lle­ga­do has­ta aquí segu­ro que es por­que te aca­bas de encon­trar un gati­to peque­ño o bien tu gata aca­ba de tener cacho­rros. ¡Los gati­tos peque­ños son un amor!

Convertirte en la mamá adop­ti­va de gati­tos bebés requie­re de mucha res­pon­sa­bi­li­dad ya que en sus pri­me­ras sema­nas de vida nece­si­tan de muchos cui­da­dos para que los peque­ños se desa­rro­llen per­fec­ta­men­te y pue­dan lle­var una vida feli­na plena.

Cuando los gati­tos son tan peque­ños nece­si­tan de mucha aten­ción y cui­da­dos espe­cia­les ya que de lo con­tra­rio ellos no podrían sobre­vi­vir por sí solos.

En más de una oca­sión he podi­do dis­fru­tar de ser mamá por nece­si­dad de gati­tos bebés y sé que no es tarea fácil. Así que te voy a ayu­dar en todo lo posi­ble con esta guía para que los cui­da­dos que les pue­das pres­tar estén al nivel de la mejor madre gatu­na del mun­do. Sígueme y te lo cuen­to todo.

Cuando los gatitos pequeños llegan a casa

Son muchos los cui­da­dos que nece­si­tan los gati­tos peque­ños duran­te sus pri­me­ras sema­nas de vida sobre todo en lo refe­ren­te a la ali­men­ta­ción y a la lim­pie­za. Aunque tam­bién el dar­le jue­gos, ele­gir la cama per­fec­ta o el trans­por­tín más ade­cua­do pue­de ser fun­da­men­tal a la hora de mar­car su per­so­na­li­dad. Es por ello que voy a hacer­te una guía defi­ni­ti­va para que tus cui­da­dos se ajus­ten a la per­fec­ción a los reque­ri­mien­tos de los nue­vos gatos bebés.

Así pues, ¿qué es lo pri­me­ro que hay que hacer?

La for­ma de pro­ce­der depen­de de si la madre pue­de hacer­se car­go de las crías o si no es posible.

Lo ideal es que sea la madre sea la que se encar­gue total­men­te del cui­da­do de los gatos peque­ños y tú seas un apo­yo, pero si la gata no pue­de por­que los recha­za o bien por­que te los aca­bas de encon­trar aban­do­na­dos, debe­rás asu­mir el papel de mamá.

Así que ana­li­ce­mos estas dos variables:

> Cuando la madre está en casa con los gati­tos pequeños

En este caso, lo ideal es que la madre gata, lo ama­man­te duran­te el mayor tiem­po posi­ble ya que es el ali­men­to per­fec­to y más com­ple­to, con los nutrien­tes, vita­mi­nas y mine­ra­les que los gati­tos bebés necesitan.

Mira, este es el lugar per­fec­to para que la madre y sus gatos bebés estén tran­qui­los y protegidos.

Son muchas las ven­ta­jas que tie­ne la lac­tan­cia feli­na para los gati­tos peque­ños y para nosotros:

  • Es el ali­men­to ideal ya que no se requie­re nin­gún tipo de suple­men­to para complementarlo.
  • Está siem­pre a dis­po­si­ción del gatito.
  • Le apor­ta todas las defen­sas de la madre.
  • Los nutrien­tes pre­sen­tes en la leche mater­na, están equi­li­bra­dos en pro­teí­nas, gra­sas, azú­ca­res, vita­mi­nas y mine­ra­les, que son nece­sa­rios para el desa­rro­llo de su organismo.
  • La tem­pe­ra­tu­ra está adap­ta­da a las nece­si­da­des del cachorro.
  • Se aho­rra un mon­tón de dine­ro al no tener que com­prar leche maternizada.
  • No tene­mos que estar andan­do lavan­do bibe­ro­nes ni tetinas.
  • No se des­per­di­cia nada, ya que ellos extraen lo que nece­si­tan a dife­ren­cia del bibe­rón que siem­pre se pue­de que­dar algún resto.
  • Y lo mejor de todo, es que se que­dan super­tran­qui­los al lado de su madre des­pués de comer.

> Cuando los gati­tos bebés no están bajo la pro­tec­ción de la madre

En este caso pue­de que te los aca­bes de encon­trar o bien su madre no se hace res­pon­sa­bles de ellos. En este momen­to aca­bas de adqui­rir toda la res­pon­sa­bi­li­dad de su cui­da­do. Te ase­gu­ro que, aun­que a veces pue­da ser muy ago­bian­te, es total­men­te gra­ti­fi­can­te, y ellos te lo van a agra­de­cer de for­ma desinteresada.

Esta opción es mara­vi­llo­sa para que tus bebés gatu­nos estén superprotegidos:

Así que es hora de tener una serie de con­si­de­ra­cio­nes pre­sen­tes para que el peque­ño o los peque­ños cacho­rros no noten la dife­ren­cia. Y te ase­gu­ro que no lo nota­rá por­que lo vas a hacer superbién.

Temperatura corporal

En cuan­do cojas al gati­to, debes valo­rar su tem­pe­ra­tu­ra cor­po­ral. Si está frío antes de nada hay que hacer­le que entre en calor. Esto es muy impor­tan­te, ya que los bebés gati­tos no pue­den gene­rar calor por ellos solos has­ta pasa­das las 2 sema­nas y por tan­to no pue­den regu­lar su tem­pe­ra­tu­ra cor­po­ral. Si no se con­si­gue que aumen­te su tem­pe­ra­tu­ra, inclu­so pue­den morir.

¿Cómo sé que están fríos?

Lo pri­me­ro que se nota es que la nariz y las almoha­di­llas tie­nen una tem­pe­ra­tu­ra baja, pero si tocas el res­to del cuer­po tam­bién per­ci­bi­rás el frío.

Si no es posi­ble que la madre lo calien­te, hay que pro­ce­der de inme­dia­to. Se debe colo­car al gati­to cer­ca de una fuen­te de calor, ya sea una estu­fa, un cale­fac­tor o una bol­sa de agua calien­te envuel­ta en una toa­lla, pero siem­pre debe ser calor seco no húme­do, e inclu­so los pue­des pegar a tu cuer­po para que tu tem­pe­ra­tu­ra les regu­le las suyas.

¿Tienes ya tu bol­sa de agua calien­te para gatos?

Al mis­mo tiem­po, se reco­mien­da fro­tar­los entre las manos y acti­var­le la cir­cu­la­ción lo más rápi­do posi­ble (masa­jes en las patas, en el lomo, en la cabe­za, vamos en todo el cuerpo).

Es muy impor­tan­te tener pre­sen­te una cosa. Aunque sea verano y estén todos los gati­tos jun­tos, se deben calen­tar con una fuen­te de calor externa.

Con esta opción, te ase­gu­ras una tem­pe­ra­tu­ra ideal duran­te más tiempo:

Una vez que los peque­ños gati­tos han entra­do en calor, se pue­de pro­ce­der a alimentarlos.

Alimentación

Si nues­tros cacho­rros en cues­tión ya están calen­ti­tos pero no están ali­men­ta­dos es hora de empe­zar cuan­to antes.

Si esta­mos ante gati­tos bebés recién naci­dos, requie­ren de una leche espe­cial, cono­ci­da como leche mater­ni­za­da, que tie­ne prác­ti­ca­men­te la mis­ma com­po­si­ción que la leche mater­na pero ela­bo­ra­da de for­ma sin­té­ti­ca a par­tir de leche de vaca.

Esta leche mater­ni­za­da es la más ven­di­da has­ta el momen­to por su increí­ble composición:

Esta leche hay que pre­pa­rar­la con un poco de agua tem­pla­da y dár­se­la con un bibe­rón espe­cial para gatos bebés. Las teti­nas de estos bibe­ro­nes son peque­ñas y deben tener varios ori­fi­cios muy peque­ños para que sal­ga la leche con faci­li­dad sin que se atraganten.

Tus gati­tos esta­rán bien ali­men­ta­dos con este bibe­rón espe­cial para cachorros:

¿Y cómo sé que le estoy dan­do bien de mamar a los peque­ños gatitos?

Pues te voy a indi­car varios sig­nos con los que te pue­den encon­trar mien­tras inten­tas ali­men­tar­los y como ase­gu­rar­te de que se ali­men­te correctamente:

  • Le pones la teti­na en la boca y no se engan­cha: Puede que los agu­je­ros no estén bien hechos y no sal­ga la leche, o bien hay gru­mos en la comi­da que tapo­nan la sali­da. Asegúrate de ello, intro­du­cien­do un alfi­ler esté­ril y apre­tan­do la base de la teti­na para ver si así sale la leche.
  • Le pones la teti­na y maú­lla (llo­ra): Asegúrate de que sale la leche por los ori­fi­cios de la teti­na. Si sale leche, enton­ces pue­de que sea la tem­pe­ra­tu­ra de la leche. Si está muy fría o muy calien­te, se que­ja­rá. Mucho cui­da­do si está muy calien­te por­que podrías que­mar­le toda la boca y la gar­gan­ta, lo cual impe­di­ría que se pudie­ra ali­men­tar. Haz una prue­ba de tem­pe­ra­tu­ra echan­do un poco de leche en la cara inter­na de la muñe­ca. Esta debe­rá estar tem­pla­da pero no quemar.
  • Le sale leche por la nariz y/o por la boca: Esto sig­ni­fi­ca que está salien­do dema­sia­da leche y no es capaz de tra­gar tan rápi­do. Puede que los agu­je­ros sean muy gran­des. Así que debes cam­biar la teti­na y hacer esta vez los agu­je­ros más peque­ños. A medi­da que el gati­to se vaya hacien­do cada vez más gran­de, el tama­ño de los mis­mos debe­rás ampliar­los ya que de lo con­tra­rio se quejará…y mucho.

Después de las 4 sema­nas, los gati­tos peque­ños empie­zan a comer ali­men­tos sóli­dos. En este momen­to es hora de ayu­dar­les ade­más de con la leche, con comi­da húme­da en for­ma de patés, mous­ses o boca­di­tos. Poco a poco se pro­du­ci­rá el des­te­te (deja­rá de tomar leche de la madre o mater­ni­za­da, según el caso).

¿Ya has pro­ba­do a dar­les este paté? Te va a sor­pren­der lo que les gusta:

Aunque el des­te­te empie­za a par­tir del mes, no es has­ta a par­tir de las 8 sema­nas cuan­do se des­te­tan de for­ma total, pero eso depen­de­rá de la madre y del gatito.

Pero hay que tener mucho cui­da­do en este momen­to. A veces, los gatos peque­ños dejan de comer duran­te esta fase y pue­de que se pro­duz­ca una des­nu­tri­ción y si no se coge a tiem­po pue­den inclu­so enfer­mar. Para evi­tar esto, es mejor obser­var­los y ase­gu­rar­te de que comen y beben de for­ma regular.

Esta comi­da tam­bién les vuel­ve locos:

El eructo

Igual que los bebés huma­nos, nues­tro gati­to tie­ne que expul­sar el aire por­que de lo con­tra­rio mau­lla­rá y le dole­rá la tripa.

Para que pue­da eruc­tar, lo sos­te­ne­mos con una mano por la barri­ga con el cuer­pe­ci­llo lige­ra­men­te levan­ta­do, y con la otra mano le dare­mos sua­ves gol­pe­ci­tos en su lomo des­pués de cada toma de leche.

Esta prác­ti­ca hay que hacer­la des­pués de cada toma. A medi­da que se haga más gran­de, el solo eruc­ta­rá sin nece­si­dad de cogerlo.

El agua nunca puede faltar

Mientras el gati­to peque­ño esté ali­men­tán­do­se de leche mater­ni­za­da, no es nece­sa­rio poner­le agua, ya que su leche ten­drá todo lo que necesita.

A medi­da que pase a inge­rir comi­da sóli­da (comi­da húme­da o pien­so) es muy impor­tan­te que ten­ga siem­pre cer­ca un bol con agua pues­ta a dia­rio. De no ser así, el peque­ño cacho­rro podría enfer­mar muy rápidamente.

¿A qué era lo que anda­bas buscando?

Consejos sobre el agua

Los gatos son un poco par­ti­cu­la­res con el agua. Un olor raro o sabor, pue­de ser moti­vo más que sufi­cien­te para que los peque­ños gati­tos dejen de beber. Por eso es muy impor­tan­te seguir una serie de con­se­jos para pre­ve­nir enfer­me­da­des rena­les que son muy fre­cuen­tes en los gatos:

  • Coloca el agua siem­pre ale­ja­do de la luz del sol direc­to ya que se pue­de calen­tar y favo­re­cer la apa­ri­ción de algas.
  • Nunca pon­gas el agua y la comi­da jun­tas. Hay muchas per­so­nas que uti­li­zan un doble bol para poner la comi­da y la bebi­da jun­tas, pero el pro­ble­ma está en que pue­den caer res­tos de comi­da en el agua ensu­cián­do­la y toman­do olor, cosa que los gatos odian.
  • Deja sepa­ra­ción entre los boles de la comi­da y el agua.
  • Nunca colo­ques los boles de la comi­da y el pien­so en el mis­mo espa­cio de la caja de la are­na. Piensa en esto: ¿te gus­ta comer en el cuar­to de baño? Pues a ellos le ocu­rre lo mismo.

Este bebe­de­ro tam­bién es una pasada:

Ayudar a hacer sus necesidades

Seguro que no sabías que los gati­tos bebés nece­si­tan ayu­da para hacer sus necesidades.

Pues a mí me ocu­rrió lo mis­mo cuan­do me encon­tré a mi pri­me­ra gati­ta recién naci­da. Aunque ya tenía dos gatos, nun­ca había expe­ri­men­ta­do ser mamá des­de el principio.

Pensaba que era auto­má­ti­ca y hacía sus nece­si­da­des sola. Descubrí que el pipí sí, pero por des­gra­cia para ella, no sabía que había que esti­mu­lar­la para hacer caca. Así que cuan­do me qui­se dar cuen­ta, está­ba­mos en el vete­ri­na­rio y el muy bes­tia le ponía enemas a una gati­ta de días. Cuando le puso el ter­cer enema vi que eso no iba bien.

Ahora pare­ce fácil por­que está inter­net y casi todo el mun­do pue­de com­par­tir expe­rien­cias, pero en mi caso, inter­net no exis­tía como tal. Así que uti­li­cé el ins­tin­to y empe­cé a dar­le masa­jes en su barri­gui­lla y a esti­mu­lar­le el cule­te y todo iba muchí­si­mo mejor, aun­que eso le pro­vo­có un pro­ble­ma de colon gigan­te y tie­ne que tomar un pien­so espe­cial des­de hace un mon­tón de años.

Así que para que no te pase lo que me pasó a mí, te doy unos con­se­jos que te van a ir muy bien:

  • Gases: Asegúrate de que eli­mi­ne los gases des­pués de cada comi­da, si no lo haces le dole­rá la tri­pa y se aca­ba­rá estriñendo.
  • Lenga de mamá gata: Para esti­mu­lar la acción de caca y pipí, vas a uti­li­zar algo­do­nes empa­pa­dos en agua tem­pla­da que simu­la­rá la len­gua de su madre. Debes pasar­lo como si fue­ran len­güe­ta­zos de for­ma repe­ti­da has­ta que empie­ce a hacer caca o pis. En ese momen­to paras. Para com­pro­bar que no tie­ne más ganas o se para antes de tiem­po, vuel­ve a dar­le con el algodón.
  • Posición: Ya sabes cómo hacen sus nece­si­da­des los gatos adul­tos, así que no inven­tes pos­tu­ras extra­ñas, a cua­tro patas les va bien. Aunque hay que decir que algu­nos gatos en cuan­to le tocas la tri­pi­ta o la entre­pier­na se hacen pis. ¡Qué marra­ni­llos son!
  • Prepárate un pro­tec­tor para tus pier­nas o haz­le la esti­mu­la­ción en el lavabo.
  • ¿Cómo esti­mu­lar­los? Coge un algo­dón con agua tem­pla­da y esti­mú­la­le la ure­tra sua­ve­men­te con el algo­dón. No lle­gues has­ta el ano para no arras­trar bac­te­rias. Una vez que ter­mi­ne de hacer pis, coge otro algo­dón con agua tem­pla­da y esti­mú­la­le el ano de la mis­ma mane­ra que antes. Verás que es muy rápi­do en cuan­to le cojas práctica.
  • Utiliza algo­do­nes dife­ren­tes para la ure­tra y para el ano así evi­ta­rás infecciones.
  • Empieza siem­pre por el pis, por­que de lo con­tra­rio, cuan­do empie­ces a esti­mu­lar­le el ano se hará pis encima.

Cuando los gati­tos peque­ños ya empie­zan a comer algo sóli­do, ellos mis­mos harán sus nece­si­da­des en la caja. Tienes que tener en cuen­ta una serie de deta­lles para que se sien­tan cómo­dos y tran­qui­los para hacer sus cosas, de lo con­tra­rio pue­de que se trau­ma­ti­cen y lo hagan por cual­quier sitio.

A mi este are­ne­ro me pare­ce muy prác­ti­co, ¿se adap­ta a las nece­si­da­des de tus gatos bebés?

Imagina que estás en el ser­vi­cio y empie­za a entrar gen­te en el baño, vamos, toda la fami­lia al com­ple­to. Pues pasa lo que pasa, que es impo­si­ble. Así que vamos a cui­dar los deta­lles para que ellos tam­bién pue­dan ir al baño sin interrupciones:

  • Lugar acce­si­ble: Los gati­tos peque­ños siem­pre tie­nen que tener la are­na en un lugar acce­si­ble. Si la casa es muy gran­de, qui­zás ten­gas que poner dos are­ne­ros por­que pue­de que no le dé tiem­po a lle­gar de un lado a otro de la casa.
  • Nunca lo colo­ques en un lugar de paso: Ellos tie­nen que tener tran­qui­li­dad para ir al are­ne­ro. Si se sien­ten ame­na­za­dos o se asus­tan pue­de que le tomen manía al are­ne­ro y eli­jan otro lugar para hacer sus necesidades.
  • Tamaño del are­ne­ro per­fec­to: Hay que adap­tar la caja al tama­ño del minino. Si es dema­sia­do gran­de pue­de que no sea capaz de entrar con faci­li­dad y se lo hará fue­ra, y si es dema­sia­do peque­ño, tam­bién se lo harán fue­ra. Ellos se pasan todo el día jugan­do, así que cuan­do se acuer­dan de ir a la caja, es aho­ra o nun­ca. Adapta el tama­ño del are­ne­ro a su cre­ci­mien­to has­ta que sea adulto.
  • Tipo de mate­rial: Aquí hay gus­tos como colo­res. Por regla gene­ral, ellos se sien­ten siem­pre cómo­dos con la are­na así que con este tipo de absor­ben­te no te vas a equi­vo­car jamás. Así que empie­za en los pri­me­ros meses con are­na y lue­go pue­des cam­biar­le el sus­tra­to por pellets por ejem­plo o are­na compacta.
  • En sus pri­me­ros días de su are­ne­ro, deja algu­nas depo­si­cio­nes para que aso­cie su olor con el lugar don­de debe ir para hacer sus nece­si­da­des. Una vez que coja su ruti­na, man­tén siem­pre que pue­das el are­ne­ro lim­pio ya que de lo con­tra­rio pue­de ele­gir otro lugar más idó­neo para hacer sus necesidades.

Mira este otro, tam­bién es ideal:

Observa siem­pre

Es muy impor­tan­te obser­var sus depo­si­cio­nes por­que nos dan infor­ma­ción del esta­do de su salud. Aquí te voy a dejar una serie de datos que tie­nes que tener en cuen­ta para ver si tus gati­tos están sanos o tie­nes que pres­tar más atención:

  • Cuando los gati­tos son bebés hacen pis des­pués de cada comi­da. Si no hacen, el cho­rri­to del pipí es inter­mi­ten­te (se cor­ta y tar­da en con­ti­nuar) o hay pre­sen­cia de san­gre, es casi segu­ro que pre­sen­tan una infec­ción de orina.
  • Presencia de san­gre en la ori­na: Es sín­to­ma de infec­ción de ori­na o bien que le estás dan­do dema­sia­do fuer­te en la ure­tra con el algo­dón húme­do. Observa si hay heri­da exter­na, y si no lo hay, debes lle­var­los al veterinario.
  • Textura de las heces: La caca de tus cacho­rros siem­pre deben ser nor­ma­les, ni dema­sia­do blan­das, ni exce­si­va­men­te duras. Si son muy blan­das, la comi­da que le estás dan­do no es la correc­ta y si es dema­sia­do dura, pue­de ser por la comi­da, por fal­ta de agua o por fal­ta de actividad.
  • Bichitos: Si ves en las heces gusa­ni­llos o una espe­cie de gra­nos de arroz, tus bebés tie­nen pará­si­tos intes­ti­na­les, así que habrá que poner­les una pipe­ta o bien una pas­ta vía oral para eli­mi­nar­los total­men­te. Sigue las indi­ca­cio­nes del vete­ri­na­rio para no dejar nin­gún hue­vo atrás y vuel­va a reinfectarse.

Este mode­lo tam­bién se encuen­tra entre los más vendidos:

El mejor sitio para descansar

Los gatos bebés se pasan la mayor par­te del tiem­po dur­mien­do por lo que es muy impor­tan­te pro­por­cio­nar­le un lugar tran­qui­lo y con­for­ta­ble para descansar.

Aquí segu­ro que tus cacho­rros esta­rán de lujo:

En el mer­ca­do exis­ten infi­ni­dad de opcio­nes a la hora de ele­gir la cama ideal de los gatos cacho­rros. Para que te sea más fácil te voy a ayu­dar con algu­nos datos:

  • Comodidad: Siempre hay que ele­gir una cama que sea blan­di­ta con un col­chón mol­dea­ble. Ellos tien­den a aco­plar­se en hue­cos u hoyos que hace la tela y así se sien­ten más pro­te­gi­dos. Para ellos, dor­mir sobre super­fi­cies rígi­das es como para noso­tros dor­mir en el suelo.
  • Color: Hay una can­ti­dad de dise­ños increí­bles, pero hay que pen­sar que ellos van a ten­der a irse hacia los colo­res de su pro­pio pelo. Por ejem­plo, un gato negro tien­de a irse antes a una cuna de color negro que a otra de color fuc­sia. Es sen­ci­lla­men­te por­que se inten­tan mime­ti­zar con el entorno.
  • Calor: Sobre todo para las pri­me­ras sema­na y sobre todo si hace frío lo ideal es encon­trar una cama con peli­to para los pri­me­ros meses para que simu­le el pelo de la madre. Por ins­tin­to le gus­ta los teji­dos lo más pare­ci­dos al pelo y que sean calentitos.
  • Tamaño: Cuando más res­guar­da­dos y pro­te­gi­do estén mucho mejor. Las camas tipo cue­va son idea­les para las pri­me­ras semanas.

Pero por si te gus­tan estas dos opcio­nes más, aquí te las dejo, son una monada:

El transporte

Posiblemente ten­gas que lle­var a los gati­tos peque­ños al vete­ri­na­rio para des­pa­ra­si­tar­los y vacu­nar­los. Para que vayan bien pro­te­gi­dos y calen­ti­tos, es ideal adqui­rir un trans­por­tín ade­cua­do a su tama­ño, colo­car un mulli­do cojín, y arro­par­lo con una man­ti­ta sobre todo si es oto­ño o invierno.

La segu­ri­dad ante todo, ¿ya lo tienes?

Recuerda que ellos duran­te los pri­me­ros días no gene­ran por sí solos calor y se pue­den que­dar fríos.

A ser posi­ble, cubre el trans­por­tín con una sába­na o man­ta, según la épo­ca del año, para evi­tar las corrien­tes de aire.

A mis gatos les encan­ta esta man­ta, es super­ca­len­ti­ta, ya verás cuan­do la pruebes:

Juegos y mimos para su correcto desarrollo

Los jue­gos son una par­te muy impor­tan­te en el desa­rro­llo de los gati­tos bebés para que crez­can fuer­tes, sanos y feli­ces. Además, el trán­si­to intes­ti­nal se ve favo­re­ci­do y se evi­tan estreñimientos.

Cuando los gati­tos son peque­ños y empie­zan a corre­tear de aquí para allá, se pasan gran can­ti­dad de su tiem­po jugan­do y peleán­do­se entre ellos, de mane­ra que se miden las fuer­zas y aumen­ta su astucia.

Este jugue­te es uno de los más ven­di­dos, ¿tus bebés tie­nen ya el suyo?

La vida seden­ta­ria, al igual que en las per­so­nas, hace estra­gos a lar­go pla­zo tam­bién en nues­tros peque­ños. Y lo digo por expe­rien­cia, ya que uno de mis gatos pesa más de 15 kg y no se mue­ve ni pa’tras. Aunque está sano­te y sal­ta de un lado para otro, cual­quier día nos da un sus­to por­que no se mue­ve lo que debería.

Este es uno de sus jugue­tes preferidos:

Hace poco, nacie­ron en el jar­dín de casa 6 gati­tos pre­cio­sos, y aho­ra que están en su segun­do mes de vida no paran de sal­tar y revol­car­se en la are­na, subir­se por todos sitios y pelear­se como si fue­ra un cam­peo­na­to de boxeo. Se notan lle­nos de vita­li­dad y ener­gía. De aquí segu­ro que sale algún Muhammad Ali.

Pero no todo va a ser jue­gos acti­vos, los gati­tos peque­ños tam­bién requie­ren de mimos y cui­da­dos extras. Cogerlos en bra­zos, hablar­les, invi­tar­les a subir­se a la cama o al sofá, cepillarlos…son algu­nas de las cosas que ayu­da­rán a que el gato en el futu­ro sea cari­ño­so y sociable.

¿Ya tie­nes el tuyo? Verás cuan­do lo prue­ben tus cacho­rros, es una pasada:

Otros hermanos adoptivos 

Si en casa, ade­más del nue­vo gati­to hay más ani­ma­les de com­pa­ñía o un bebé, es nece­sa­rio ir estre­chan­do lazos para que la situa­ción se normalice.

Es impor­tan­te que los gati­tos peque­ños se vayan adap­tan­do poco a poco a sus nue­vos her­ma­nos, por lo que se pro­ce­de­rá al acer­ca­mien­to entre los dife­ren­tes seres de modo que se hue­lan entre ellos y se acos­tum­bren al olor.

En el caso de que se asus­ten, es mejor no insis­tir has­ta que pasen varias horas, para que no se con­vier­ta en un trauma.

Una for­ma de agi­li­zar la comu­ni­ca­ción entre ellos es median­te los jue­gos. Una caja de car­tón, una cuer­da o una pelo­ta peque­ña pue­de ser una bue­na mane­ra de rom­per las tensiones.

Esta pue­de ser una bue­na opción para que tus gati­tos bebés se sociabilicen:

Espero que esta guía defi­ni­ti­va te ayu­de en esos pri­me­ros días tan duros.

Si quie­res que amplíe algún apar­ta­do con más deta­lles, por favor indí­ca­lo en los comen­ta­rios y esta­ré encan­ta­da de ayudarte.

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3 comentarios en «Gatitos pequeños: la guía definitiva para su cuidado en 2021»

  1. Mi gato pasa de las cosas de gato solo jue­ga con los cor­do­nes de las depor­ti­vas y se mete den­tro de ellas con la pes­te que echan. Está loco, lo cam­bio por 5 lost kit­ties de esos

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  2. Me he encon­tra­do un gato peque­ño y bebe leche mater­ni­za­da de la que reco­mien­das y está gor­di­to. aun­que no se si es chi­co o chi­ca, vere­mos a ver la sor­pre­sa qeu me da

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